Hola, soy laura

Siempre me ha interesado entender a las personas. Cómo piensan, cómo toman decisiones y cómo intentan dar forma a aquello que es importante para ellas.

Con el tiempo descubrí que esa curiosidad era también mi manera de diseñar.

Creo que las mejores soluciones no nacen de una buena idea, sino de comprender de verdad a las personas para las que diseñamos. Para mí, el diseño empieza cuando alguien se siente escuchado. Todo lo demás viene después.

Por eso disfruto investigando, haciendo preguntas y entendiendo los problemas antes de intentar resolverlos. Me interesa descubrir qué necesitan realmente las personas, organizar la información, dar sentido a lo complejo y transformar todo ese proceso en experiencias digitales útiles, accesibles y valiosas tanto para quienes las utilizan como para el negocio.

Es una forma de trabajar basada en la curiosidad, la empatía y la atención al detalle. Una manera de entender el diseño más cercana a un oficio que a una fórmula.

Más allá del trabajo

Fuera del trabajo sigo teniendo la misma necesidad de crear.

Me gusta alternar la ilustración digital con las acuarelas, tatuar, experimentar con materiales o pasar horas pensando cómo transformar un espacio. Ahora mismo estoy reformando mi casa y disfruto tanto imaginando cómo se vivirá una habitación como diseñando el flujo de una aplicación.

También soy de las que entra en una papelería solo para mirar, presta más atención a los anuncios que a muchos programas de televisión o se fija en cómo una cafetería utiliza la luz, los materiales o la distribución para hacerte sentir de una determinada manera.

Al final, todo forma parte de la misma curiosidad.

Creo que los objetos, los espacios, las experiencias digitales e incluso las pequeñas cosas cotidianas hablan de quiénes somos.

Porque, al final, ya sea un producto digital, una ilustración, un espacio o un objeto, siempre estoy intentando hacer lo mismo: comprender a las personas para crear algo que tenga sentido para ellas.